sábado, 12 de diciembre de 2009

Comenzando por el principio.


Comenzar por el principio es un cliché bastante gastado, pero cuando hablamos de filosofía lo mejor es comenzar por allí si uno no quiero volverse demasiado loco. Parece extraño que un espacio dedicado a la filosofía lleve el nombre de “no solo mitos”. ¿Por qué?
Para entender el entramado complejo de la relación que se establece entre la mitología y la filosofía, el paso del mitos al logos, es preciso primero comenzar por una suerte de introducción a la filosofía, una aproximación a la misma.
Una aproximación muy general a la filosofía es la que deriva de su propio significado etimológico; la aserción más común y también más usada es la que dice que la filosofía es el “amor a la sabiduría” quedarse con esta interpretación es baga cuando no estéril. La filosofía es un aspiración al conocimiento en un sentido amplio de la palabra…. Aunque de hecho entender que es la filosofía es un problema filosófico en sí. Para comprenderlo mejor, hay que comenzar por el principio, nada en la filosofía es fácil, por eso comenzamos por allí; todo filosofar comienza movido con el asombro, la duda, desde ahí se parte, hay quienes sostienen que lo más importante en la filosofía son las preguntas que ella formula ¿por qué? Básicamente porque el preguntar en filosofía, no es una mera inquisición azarosa, refiere a una intención a una subjetividad característica de quien se formula pregunta.
No obstante conviene entender cuales son las preguntas filosóficas, se puede hacer filosofía casi de cualquier área del conocimiento o de la vida en general. Preguntarse que es la célula, no es lo mismo que reflexionar sobre la existencia de Dios y su naturaleza. Las primeras son preguntas propias de las ciencias empíricas, estas guían su trabajo de análisis, por medio de un método el método científico, ó si se prefiere “los métodos científicos”. Cuando la ciencia se pregunta que es la célula, intenta dar una respuesta definitiva a algo que puede comprobar empíricamente, a partir de sus hipótesis y posteriores contrastaciones (habrá quienes en el desarrollo de la filosofía de la ciencia pondrán en duda esto, pero en este momento no entraremos en esta cuestión) la filosofía por su parte, intentará dar explicación a ciertas realidades o incógnitas que el hombre se plantea, estas preguntas posiblemente nunca tengan respuesta, por que no hay forma de comprobárlas empíricamente.
Sin embargo el hecho de que estas preguntas nunca hallen su respuesta definitivas, no preocupa a la filosofía, ya que su interés es más que nada fomentar un crítica a los dogmas establecidos, a lo que se establece como la verdad impuesta y que no admite dudas, la filosofía urde allí sus más obstinadas intenciones de prevalecer sobre adoctrinamiento gregario, a favor de la libertad y la reflexión.
Ahora bien, lo importante de la filosofía no es aprender un concepto, ¡esto es anti-filosófico! Filosofía será para quien se vuelque a ella una nueva aserción del término y también de la vida. No obstante surge la duda ¿Qué tiene que ver esto con los mitos? Mucho o poco, depende de donde se lo mire, yo diré que mucho… la filosofía y los mitos surgen como un necesidad del hombre para entender y organizar el mundo en el que se encuentran. Cuando los primeros hombres, llámeselos “primitivos” si se le quiere, se dan cuenta de que más allá de ellos hay una realidad que escapa a su subjetividad, que no pueden controlar por más que lo deseen, les resulta imperioso tener conociemiento ella para entenderla, entender es estos momentos una forma de dominio sobre la cosa; no es extraño que en la actualidad las personas sean llevadas al plano de cosa, a la cosificación de las masas. Desde este lugar, tener conocimiento lleva al hombre a la seguridad, constancia, cosificar la naturaleza, los fenómenos naturales es darle propiedades que ya se conocen ¿Cuáles son estas? Pues las humanas desde luego… los primeros hombres que quisieron entender el rayo, el fuego etc. le dieron características antropoformas, no es raro que los dioses de las primeras civilizaciones tuvieran formas y características humanas, ya que atribuyeron características que ya conocían, las suyas para intentar comprender realidades ajenas. No obstante, estas primeras civilizaciones se sintieron inferiores a aquello que no podían controlar, es por eso que le temieron y le adjudicaron propiedades divinas. La fórmula entonces para el surgimiento de los dioses podría ser presumiblemente, cosificar y divinizar (elevar a un grado de superioridad mayor que la propia adjudicando características que escapan a la propia condición de quien las reconoce)
Entonces filosofía y mito intentan dar cuenta al mundo que nos rodea y quizá a lo que pudiera escapar a los límites de lo meramente percibible, la distinción que existe sin embargo, es el enfoque que ambas dan a la realidad al tratar de comprenderla, los mitos por un lado apelan básicamente a la imaginación humana, yo no los catalogaría de irracionales, sino quizá simplemente a-racionales. La filosofía por su parte intenta comprender por medio de la razón aquellas dudas que aquejan al hombre en su esencia.
La idea básica de este espacio es interpretar los antiguos mitos, principalmente los griegos a la luz de la filosofía, comprenderlos, formular nuevas interrogantes… aprovecho este espacio no convencional de difusión para intentar dar a conocer otras formas de pensar, sujetas a críticas, reflexiones, adhesiones y rechazos. Lamento si esta intoducción fue extensa y tediosa pero me pareció conveniente hacer algunas aclaraciones pertinentes, en los sucesivo intentaré que mi escritura sea más llevadera... de todos modos creí oportuno comenzar por el principio.

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